Declaración de la Secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático,
Patricia Espinosa, sobre los resultados de la COP25

Han pasado varios días desde la clausura de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Madrid (COP25), y es importante realizar una evaluación honesta y realista de lo sucedido, necesaria para que la comunidad internacional pueda tomar las medidas adecuadas para guiar los próximos pasos vitales en el proceso multilateral sobre el clima el próximo año.

Debemos tener claro que la conferencia no dio lugar a un acuerdo sobre las directrices para un muy necesario mercado del carbono, una parte esencial del conjunto de herramientas para aumentar la ambición que puede aprovechar el potencial del sector privado y generar financiación para la adaptación. Los países desarrollados aún no han respondido plenamente a los llamamientos de los países en desarrollo para que se aumente el apoyo en materia de financiación, tecnología y fomento de las capacidades, sin lo cual no pueden pasar sus economías al verde y crear una capacidad de recuperación adecuada frente al cambio climático. Los países altamente emisores no enviaron una señal lo suficientemente clara de que están dispuestos a mejorar sus estrategias climáticas, ni de que están dispuestos a aumentar su ambición mediante las contribuciones determinadas a nivel nacional que presentarán el año próximo.

Al mismo tiempo, en los textos de la decisión final, los gobiernos sí expresaron la necesidad de que tanto las Partes como los actores no estatales fueran más ambiciosos, y acordaron mejorar la capacidad de los más vulnerables para adaptarse al cambio climático. Muchas de las decisiones que surgieron de la conferencia de Madrid reconocen, al menos, el papel del financiamiento climático, esencial para la acción concreta. Y se tomaron decisiones en áreas como la tecnología, los océanos y la agricultura, la igualdad entre hombres y mujeres y el fomento de capacidades. Un gran grupo de países, regiones, ciudades, empresas e inversionistas señalaron su intención de lograr cero emisiones netas de CO2 para 2050, como parte de la Alianza de Ambición Climática liderada por Chile. También, en el marco de la Alianza de Ambición Climática, 114 países han señalado entretanto su intención de presentar un plan de acción climático mejorado el año próximo. La advertencia aquí es que no hay suficientes economías importantes que hayan indicado que están listas para cambiar el rumbo de la ambición climática a través de planes más completos.

Los compromisos de muchos sectores de la sociedad mostraron un acuerdo abrumador sobre el único camino posible: que necesitamos seguir lo que la ciencia nos está diciendo, con el sentido de urgencia y seriedad que esto requiere. Lo que necesitamos ahora es centrar toda nuestra atención en los próximos pasos para fortalecer aún más la confianza en el proceso multilateral. Nos dirigimos hacia la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Glasgow (COP26), debemos estar unidos y trabajar con un verdadero espíritu de multilateralismo inclusivo para hacer realidad las promesas del Acuerdo de París y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Agradezco a los gobiernos de Chile y España por sus enormes esfuerzos para organizar la COP25, y agradezco a todas las organizaciones observadoras, incluidos el sector privado, el ámbito de la ciencia y los jóvenes, por recordarnos cada día la necesidad de aumentar la ambición. Espero con interés trabajar con los gobiernos de Chile, el Reino Unido e Italia para lograr los mejores resultados posibles en la COP26 en Glasgow. Juntos, con todos los sectores de la economía y la sociedad en general, debemos trabajar incansablemente para abordar el mayor desafío de nuestra generación.

Fuente: UNFCCC

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